ESP. GUSTAVO REPISO CRUZ
GIMNASIA DE BASE  
 
  EL DESARROLLO DEL ESQUEMA CORPORAL 18-12-2017 16:26 (UTC)
   
 

 

EL DESARROLLO DEL ESQUEMA CORPORAL
 
El esquema corporal es la imagen corporal o representación de cada quien tiene de su propio cuerpo, sea en un estado de reposo o en movimiento.
Según los especialistas, el desarrollo del esquema corporal tiene todo un proceso, depende de la maduración neurológica como también de las experiencias que el niño tenga. Alcanza su pleno desarrollo hasta los 11 o 12 años,
El esquema corporal es producto de un desarrollo progresivo ontogenético y a partir de las siguientes sensaciones:
a) Interoceptivas, (viscerales).
b) Exteroceptivas, fundamentales logradas por la vista y el tacto.
c) Propioceptivas, que nos vienen de los músculos, tendones y articulaciones, y nos
informan sobre la contracción o relajación del cuerpo. (Percepciones de posición y tono muscular).
A lo largo de su evolución psicomotriz, la imagen que el niño se forma de su propio cuerpo se elabora a partir de múltiples informaciones sensoriales de orden interno y externo que este percibe.
Desde el punto de vista evolutivo, primero se dan las sensaciones interoceptivas, la sensibilidad del tubo digestivo y la actividad bucal a partir del nacimiento. A partir de la alimentación y de las funciones excretorias, el niño va experimentando vivencias acerca de su propio cuerpo.
En un segundo momento, los niños experimentan sensaciones de origen cutáneo, es decir a partir de la piel o el tacto, esto dará paso a las sensaciones exteroceptivas, pues descubrirá sus manos como parte de sí mismo y como nexo entre el mundo exterior y su mundo interno. Las manos no sólo son parte de su cuerpo sino instrumentos de exploración. Posteriormente irá descubriendo otras partes de su cuerpo, como sus pies y poco a poco los irá incorporando a su esquema corporal.
A medida que el niño desarrolle destrezas motoras, sea capaz de caminar, desplazarse y adoptar posturas más complejas irá recibiendo información de las diferentes posiciones que adopta e irá tomando conciencia de que ese cuerpo le pertenece. A los tres años, el niño ya tomará conciencia de que su manos, pies, tronco y empezará a manejarse como un todo, irá descubriendo su imagen total.
La organización del esquema corporal es el punto de partida de numerosas posibilidades de acción y juega un papel de suma importancia en el desarrollo de los niños.
Etapas de elaboración del esquema corporal (Pierre Vayer)
Primera etapa: Del nacimiento a los dos años (Periodo maternal)
  • Empiezan a enderezar y mover la cabeza.
  • Enderezan a continuación el tronco.
  • Llegan a la posición sentado con el apoyo primero y luego sin apoyo.
  • La individualización y el uso de los miembros los llevan progresivamente a la reptación y luego el gateo.
  • El uso de los miembros le permite la fuerza muscular y el control del equilibrio, esto a su vez le permite:
    • El enderezamiento hasta la postura erecta.
    • El equilibrio y posición de pie con ayuda y luego sin ella.
    • La marcha.
    • Las primeras coordinaciones globales asociadas a la prensión
 
Segunda etapa: De los dos a los cinco años
  • A través de la acción, la prensión se hace cada vez más precisa, asociándose una locomoción cada vez más coordinada.
  • La motricidad y la sinestesia (sensación por el cual se percibe el movimiento muscular, posición de nuestros miembros) permiten al niño el conocimiento y la utilización cada vez más precisa de su cuerpo entero.
  • La relación con el adulto es siempre un factor esencial de esta evolución que permite al niño desprenderse del mundo exterior y reconocerse como un individuo autónomo.
Tercera etapa: De los cinco a los siete años (Periodo de transición)
  • El desarrollo de las posibilidades del control muscular y el control respiratorio.
  • La afirmación definitiva de la lateralidad (predominio de uno de los lados de nuestro cuerpo).
  • El conocimiento de la derecha y la izquierda.
  • La independencia de los brazos con relación al cuerpo.
Cuarta etapa: De los siete a los once-doce años (elaboración definitiva del esquema corporal)
  • Gracias a que el niño toma conciencia de las diversas partes del cuerpo y el control del movimiento se desarrolla:
    • La posibilidad de relajamiento global o segmentario (de su totalidad o de ciertas partes del cuerpo).
    • La independencia de los brazos y tronco con relación al tronco.
    • La independencia de la derecha con relación a la izquierda.
    • La independencia funcional de diversos segmentos y elementos corporales.
    • La transposición del conocimiento de sí al conocimiento de los demás.
A partir de esta etapa, el niño ya habrá conquistado su autonomía. A medida que toma conciencia de las partes de su cuerpo y de su totalidad, será capaz de imaginarse o de hacer una imagen mental de los movimientos que realiza con su cuerpo, esto permitirá planear sus acciones antes de realizarlas.

Bibliografía
Loli y Silva (2006) PSICOMOTRICIDAD, INTELECTO Y AFECTIVIDAD.
 
EL DESARROLLO DE LA MOTRICIDAD GRUESA Y EL CONOCIMIENTO DEL CUERPO
 
El conocimiento del esquema corporal (partes del cuerpo) y el desarrollo de la motricidad gruesa (músculos grandes del cuerpo) es muy importante para el manejo de la lectura, escritura y cálculo.
Muchos psicopedagogos mantienen teorías de aprendizaje que relacionan el esquema corporal y la motricidad gruesa como punto de partida para un buen manejo de procesos sensoperceptivos en el aprendizaje, especialmente del cálculo.
La aplicación educativa del conocimiento del esquema corporal y la motricidad gruesa en el niño previo la lecto-escritura es muy sencilla: la maestra enseña que muchos signos gráficos (letras) tienen una cabecita, por ejemplo, la “i”; o que tienen una barriga hacia delante, como la “b”; un pie para abajo, la “p”; una mano que coge la otra letra; tienen la forma de ojo; de todo esto deducimos que para el niño es necesario el conocimiento del esquema corporal.
El grado de globalización (percepción del todo) y su sincretismo (percepción de las letras) guardan relación con el esquema mental que tiene el niño de su cuerpo. Es necesario que el niño tome conciencia de la existencia de todos sus miembros y sentidos con su utilidad y funcionamiento. Al enseñar a pronunciar sonidos le indicamos la posición de la lengua en la palabra, dientes o labios, por esta razón encontramos lógica la necesidad del conocimiento del esquema corporal.
Para conocer el estado de este conocimiento es necesario hacer una evaluación mediante un cuestionario de actividades. Se pide al niño que señale; su cabeza, cuello, tronco, extremidades superiores e inferiores, oídos, cejas, pestañas, ternillas, labios, mentón, mejillas, muñeca, dedos y uñas: todos deben cumplir; a) en su cuerpo; b) en otra persona; c) en su imagen frente al espejo; d) en una silueta del cuerpo humano. Si el niño supera el límite de tolerancia en cada pregunta, es necesario que el maestro desarrolle este conocimiento en el período de aprestamiento.
 
 
EJERCICIOS PARA DESARROLLAR LA MOTRICIDAD GRUESA Y EL CONOCIMIENTO DEL CUERPO
  • Pedir al niño que señale, nombre y localice en su cuerpo la cabeza, frente, cabello, ojos, orejas, boca y sus elementos, nariz, mejillas y mentón; partes de su tronco, espalda, pecho, cintura, abdomen y cadera; partes de sus extremidades superiores: hombro, brazo, codo, muñeca, manos, palmas, pantorrilla, talón, pies y dedos.
  • Todos estos segmentos gruesos y finos serán nombrados en cuatro momentos: en el propio cuerpo, en el de otro compañero (en parejas), en dibujos o siluetas y en su imagen frente al espejo.
  • Guiar al niño para que determine cada parte y diga su funcionamiento o utilidad.
  • Armar rompecabezas del cuerpo humano. Si el maestro no tuviera este material, puede recortar de revistas figuras humanas completas y descomponer en 6, 8 y 10 partes para que el niño arme y pegue sobre una cartulina.
  • Subir y bajar escaleras.
  • Realizar un recorrido, sin salirse, sobre líneas trazadas en el piso, pueden ser líneas rectas, curvas y quebradas.
  • El maestro proyectará luz con un espejo en la sombra, para que el niño trate de coger la luz, el maestro cambiará constantemente de posición; en caso de que el día estuviera nublado puede utilizarse una linterna.
  • Bailar en diferentes ritmos procurando que el niño tome e! ritmo de la música constantemente.
  • Disponer con el profesor de Educación Física ejercicios de coordinación muscular especialmente marchas y equilibrio.
  • Para ejercitar la independencia segmentaria: pida al niño que, mientras con una mano frota sobre su pupitre, con la otra realice golpes coordinados en la misma superficie.
  • Ejercicios de balanceo: en una tabla de 30cm. x 40cm., clavada en una superficie cilíndrica, el niño se balanceará, primero con la ayuda del maestro y posteriormente solo, procurando siempre la coordinación de movimientos.
  • Con el grupo, imitar sonidos producidos por animales, en diferentes tonalidades: bajos y altos, pueden ser de: gato, perro, pato, gallina, vaca, león, oso, elefante y caballo.
  • Practicar los juegos populares: el gato y el ratón, rayuela, sin que te roce, estatuas, el tren, el primo, saltar soga.
  • Imitar los movimientos de diferentes animales: saltar como conejo, rana, canguro; correr como perro, liebre y gallina; caminar como un cangrejo, pato, oso.
Todos los ejercicios son complejos para el niño y que el maestro  debe darle seguridad y afecto, con la repetición, el niño logrará hacer los movimientos cada vez mejor, desarrollará su motricidad y el conocimiento de su esquema corporal.
Fuente: Dr. Iván Espinosa Vega, Problemas del Aprendizaje, Quito, Imprenta Multigráficas H.C.G, 2003.
 
 
 
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